El Legado de Itzamná
Izamal fue un importante centro ceremonial maya, habitado desde el Clásico Tardío (600-800 d.C.) y dedicado al dios supremo Itzamná. Sobre sus antiguas pirámides, como la de Kinich Kakmo, los franciscanos erigieron imponentes conventos en el siglo XVI, simbolizando la superposición de culturas.







